Por lo cual, es posible debatir la manera en qué los conceptos de curriculum y de institución
“se encuentran” entre las paredes de cada escuela, donde se supone que se construyen los lazos entre autoridades, docentes
y alumnos. Asimismo, se puede inferir que estas relaciones se nutren de muchos aspectos educativos, afectivos,
pero a la hora de comprenderlas teóricamente, se ingresa en un espacio donde hay
que ver cómo estos lazos son explicados por medio de las palabras, los
conceptos, de los discursos de los sujetos que se encuentran en ese establecimiento educativo. Cada conjunto de palabras construye un discurso, una visión que permitirá comprender el marco interpretativo sobre dicho establecimiento educativo, permitiendo conocer de alguna manera, si existen diferencias conceptuales,estructurales, con otros discursos de otras escuelas.
En primer lugar, nos referiremos al
concepto de curriculum, que se
encuentra definido de múltiples maneras, ocupando un lugar destacable en este análisis educativo. Además, éste habilita la
diferenciación entre establecimientos educativos, conside-rándolo como una unidad
institucional, que pertenece a la cultura institucional: “es aquella
cualidad relativamente estable que resulta de las políticas que afectan a esa
institución y de las prácticas de los miembros de un establecimiento. Es el modo en que ambas son percibidas por
estos últimos, dando un marco de referencia para la comprensión de las situaciones
cotidianas, orientando e influenciando en las decisiones y actividades de todos aquellos que actúan en ella.” (Frigerio, página 35)
Antes de comenzar a citar sus diferentes acepciones,
el curriculum “se pone en práctica”, luego de haber sido aprobadas ambas leyes
educativas, tanto la federal (1993) como la nacional (2006). A su vez, este
posee niveles y enfoques: los primeros son el macro-curricular, el
micro-curricular, el programa y el rol del docente; los segundos se dividen en
cuatro grupos: el primero, los fundamentos filosófico-epistemológico,pedagógico-didáctico y psicológico;el segundo, el modelo; el tercero, el
diseño; y el cuarto, el desarrollo del curriculum.
Luego de realizar dicha introducción sobre
el concepto de curriculum, se agrega la definición brindada por la autora
Alicia De Alba, como un aporte fundamental, que contribuyó a comprender teóricamente
los testimonios brindados por las autoridades y los alumnos del establecimiento educativo. Por lo cual, esta autora elaboró dicho concepto como un elemento abierto,
considerando el contexto socio-cultural y político en que es puesto en marcha: el curriculum es comprendido como
aquella “síntesis de elementos culturales
(conocimientos, valores, costumbres, creencias, hábitos) que conforman una
propuesta político-educativa pensada por diversos grupos y sectores sociales cuyos
intereses son diversos y contradictorios, aunque algunos tiendan a ser
dominantes o hegemónicos, y otros tiendan a oponerse y resistirse a tal
dominación o hegemonía” (De Alba, A. Página 2). Ahora bien, dicha conceptualización nos
permitió abrir el escenario teórico por el cual se encuentra explicado,
teniéndose en cuenta que dicha autora se apoyó en determinados términos del politólogo,
Antonio Gramsci.
Por Lucía A. Oliva (Licenciada en Comunicación Social y Profesora de Comunicación Social- Año 2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario